viernes, 23 de septiembre de 2016

PRIMEROS ACERCAMIENTOS

   Durante los primeros días de la adaptación al cole, los niños y niñas observan,  descubren y exploran el entorno al que han llegado con una actitud curiosa, con más o menos seguridad se van acercando a los iguales y a los adultos, a veces con miedo que se puede manifestar con lloros, con rechazo, con agresividad...

   Algunos se sienten tranquilos pero quieren estar solos, otros reclaman continua atención, a otros hasta se les hace corto y lloran por tenerse que marchar. Hay tantos comportamientos diferentes como niños y niñas en el aula y cada uno igual de importante e igual de respetable. A cada cual hay que ofrecerle lo que necesita y para eso los profesionales debemos estar muy atentos y estructurar el tiempo y el espacio para que se produzca la integración, socialización a la vez que la autonomía personal, de forma placentera positiva y enriquecedora. 

   Hay que transmitir a los niños y las niñas seguridad, afectividad, cordialidad... para que todos y todas terminemos sintiéndonos parte del grupo.

   De momento familias ya hemos comenzado...



















   

lunes, 12 de septiembre de 2016

FIESTA DE CURSO NUEVO

   El pasado 3 de septiembre el profesor Miguel Ángel Santos Guerra escribía un magnífico articulo lleno de optimismo y entusiasmo animando a como habría que vivir el comienzo del curso en los centros educativos y que os invito a leer:


   Tras recomendar su lectura en la primera reunión del claustro y hacer la propuesta de realizar una sencilla fiesta en este sentido, compañeros y compañeras nos pusimos "manos a la obra" contando, como no podría ser de otro modo, con el AMPA de nuestro centro siempre dispuesto a colaborar en todas y cada una de las actividades que se proponen.


   Hoy, día 12 de septiembre, primer día lectivo en nuestra comunidad autónoma de Castilla- La Mancha, los niños y niñas han vivido el comienzo de las clases en un ambiente festivo a la vez que lleno de ilusiones sobre lo que esperamos del nuevo curso y qué vamos a hacer para conseguirlo.

   En las aulas se han cambiado impresiones sobre estos aspectos y  en pequeñas hojas de colores cada uno ha escrito su deseo o compromiso para este nuevo año escolar.

   
   A la hora del recreo nos hemos juntado todos en un mismo patio y tanto los niños y niñas como los profes hemos colocado nuestros deseos en los árboles que se habían preparado para ello. 

   Tras unas sencillas palabras de bienvenida del jefe de estudios hemos tomado 10 gusanitos al son de los nombres de cada uno de los meses: 10 meses, 10 gusanitos y al terminar hemos gritado: ¡Feliz curso 2016-2017! y nos hemos felicitado grandes y pequeños.



   









Ha resultado un acto sencillo, emotivo y divertido.



  Un paseo por el patio ya silencioso cuando los niños y niñas han terminado las clases me ha hecho ver con detenimiento lo que cada uno, con ilusión ha deseado para este curso:


Están los que han añadido imágenes a su deseo.
El deseo de alguien que hoy ha visto "algo"
diferente en el cole que le ha ilusionado  ;)
Hay quien ha aprovechado para manifestar deseos más allá
de lo académico... y sin duda importantes.



Ese pensamiento que se ha ido hacia alguien querido y que la vida
ha arrebatado demasiado pronto...

El deseo de alguien generoso que lo pide para TODOS.
El deseo de alguien que busca la paz.

El deseo del que ha comprendido muy bien el objetivo de
la educación.


El de alguien que inseguro, pero piensa que "puede intentarlo".

   Y tantos y tantos deseos... tantos como los que formamos nuestra comunidad educativa.

   ¡GRACIAS A TODOS Y TODAS POR ESTE COMIENZO TAN ESPECIAL!

   Quiero en esta ocasión dar muy especialmente las gracias a mi compañera Esther por creer al segundo de contárselo que esto era bonito, que esto era posible y contagiarse y contagiar entusiasmo.


lunes, 29 de agosto de 2016

¡COMENZAMOS! FELIZ CURSO 2016 - 2017



   Las vacaciones  de verano llegan a su fin. Creo que este tiempo en el que nos olvidamos de la rutina y nuestra vida es más relajada ha debido servir, no para desconectar, sino más bien para "reconectar". 

   Reconectar con nosotros mismos y con las personas que queremos y nos quieren ,ofreciéndonos momentos para el disfrute que la velocidad de la vida cuando estamos trabajando, la prisa por llegar a todo, el cansancio de la rutina... a veces no nos dejan.  Hay que saber descansar para luego estar a la altura cuando regresamos.

" El arte de descansar es una parte del arte de trabajar"
John  Steinbech

   Comenzar un nuevo curso ha de convertirse en una fuente de ilusión, de felicidad ante el reto de nuevos proyectos y de ver la oportunidad de seguir creciendo y convirtiéndonos en mejores personas.

Poner "un toque de humor" en una primera reunión de familias puede ser un buen comienzo
   Los docentes tenemos la gran suerte de trabajar en algo que nos da la oportunidad de enseñar  de vez en cuando, pero de aprender cada día y eso es algo maravilloso.

   Nuestra vida se marca por "septiembres", así son nuestros años, el mío desde luego. Enero significa otro comienzo, pero septiembre es el tiempo de EMPEZAR que siempre se acompaña de esa pequeña ansiedad ante lo desconocido, de excitación ante lo nuevo : "¿Qué me deparará este curso?"

   Este septiembre para mi señala el comienzo de andadura con una nueva promoción, nuevos niños y niñas, nuevas familias. El verano ha puesto sosiego en la tristeza de la separación de aquellos y aquellas a los que acompañé los últimos tres cursos y el corazón se llena de emoción y nervios ante lo que está por venir. Comentaba con alguien hace poco que "ellos y ellas siempre tienen tres años... yo, tres más cada vez", pero eso no es algo, realmente, que me preocupe, aunque sí me obliga a estar preparada física y mentalmente de la forma adecuada.

   No faltará quién intente poner pesimismo, intentando contagiar a los demás de lo mal que está todo, son esos y esas que llegan soñando con lo que queda para las próximas vacaciones y quejándose de lo cortas que se han hecho estas...Creo firmemente como decía el profesor Santos Guerra que" la actitud positiva y la ilusión no entraña la renuncia al realismo y al rigor en el análisis de cómo están las cosas. Tampoco significa conformismo ante la limitación de recursos, las carencias o los errores que vemos en la administración. La actitud positiva es una actitud inteligente que nos permite ser felices y hacer felices a los demás."

   Y a eso debemos ir, porque esa es nuestra misión: intentar que nuestros alumnos y alumnas sean felices, ofreciéndoles alegrías en el camino presente para llegar a ello.

"Las cosas no se dicen, se hacen, porque al hacerlo se dicen solas"
Woody Allen

   De manera que a dejar de decirlo, de escribirlo y... ¡A por ello!


¡FELIZ NUEVO CURSO DE HACER, DE SENTIR Y DE COMPARTIR EXPERIENCIAS POSITIVAS!




domingo, 7 de agosto de 2016

CUANDO NOS TRAÍA LOS CUENTOS EL "PAPÁ DE TAPITA"


Cuando llegué al colegio Virgen de la Paz  durante los tres años de la primera promoción que tuve, tuvimos un personaje especial que nos traía los cuentos " más maravillosos" que de vez en cuando aparecían en su saco: "EL MAGO LIMÓN"

    El saco del Mago Limón fue la adaptación que hice sobre una idea que leí en un artículo de la revista IN-FAN-CIA, la revista  que edita el equipo de Rosa Sensat y a la que estoy suscrita desde el número 2 , no queráis saber por cuál número va ya.. (IN-FAN-CIA educar de 0 a 6 años nº 38 "Las maletas viajeras del Mago Limón" de Mº Dolores Rial)


El Mago Limón



 ¡Hola a todos niños y niñas!
Yo soy el MAGO LIMÓN,
Vivo lejos, muy lejos,
en el país de la ilusión
en el que todo es amarillo
y sé cuentos a mogollón.
Sé cuentos de muchos colores,
de risas y travesuras,
de brujas y de aventuras, 
de rayas y de lunares
sin olvidar los de animales.
Sí, soy el mago Limón,
gordo como un melón 
con la nariz de cartón
y un sombrero muy molón.
Cualquier día cuando llueva o haga sol,
a mi saco llegará
un cuento para contar
y con el que podréis soñar.





   Escuchar la voz en el espacio. La voz que nace del libro, de las palabras de los gestos...
   La voz que llena la vida de imágenes, de palabras.
   Escuchar la voz en el espacio, las palabras, los silencios, los sonidos, lo que en el cuento pasa...
   "Porque imaginar es lanzarse a una vida nueva"
Bachelard

 Cada vez que los niños y niñas observaban que había algo en el saco del MAGO LIMÓN se ponían felices y realizábamos todo un ritual para ver qué era lo que nos había traído.

   Se convirtió en un personaje querido e imprescindible en el aula.

¿Qué hay hoy en el saco?

Aquí no hay cuento, hay...

  
   
Todo lo que había en el saco



En esta ocasión había algunas cosas extrañas y ningún cuento: Un pajarito, ramas de diferentes árboles, unas con pinchos, otras con hojas, algunas con frutos... ¿Qué podía significar?
   
¡EL CUENTO DEL PAJARITO HERIDO! ¡Cómo nos gustó!

   Pasados esos tres años y como a mis compañeras les gustó la idea de un personaje que trajera los cuentos especiales a la clase, creamos a LA BRUJA TAPITA que desde entonces trae los cuentos a cada clase de Educación Infantil.
    Durante nueve años más en mi clase TAPITA heredó el saco de "su padre" EL MAGO LIMÓN hasta que ya un poco viejo.. dio lugar a otro, aunque se quedó guardado en el Baúl de recuerdos.




¡Y llegó la BRUJA TAPITA!

lunes, 1 de agosto de 2016

UNA FALLA EN EL COLE COMO SI FUÉRAMOS VALENCIANOS

   En marzo de 1994 estaba en el colegio Cristo de la Esperanza de Marchamalo. Había dado a luz a mi segunda hija en septiembre del año anterior por lo que al llegar al centro decidí cogerme la vacante que había de apoyo para causar el menor daño posible al estar de baja en una tutoría que tendrían que tener dos tutoras diferentes durante ese curso escolar. La tutoría de 2º curso de Educación Infantil la cogió Manuela una compañera venida de tierras valencianas.

   Al comenzar el mes de marzo se puso algo nostálgica y nos contó que en su tierra en todos los colegios durante esas fechas se prepara "la falla del cole" para quemarla en el patio en esas fiestas y dijo: "¿Por qué no hacemos una?".

   En seguida nos ilusionamos con la idea, y pensamos que sería bonito acercar a Manuela a "su Tierra" y acercar "su Tierra" a todos nuestros niños y niñas y a nosotras.

   
Como estábamos metidos de lleno en un proyecto sobre dinosaurios ¿Qué mejor falla podíamos hacer que uno de ellos? Decidimos que un diplodocus estaría bien.

   Todos disfrutamos una barbaridad en la realización de nuestra falla. Realmente lo pasamos bien y quedó muy bonita. El problema fue explicar a los niños que la íbamos a quemar una vez estuvo terminada... ellos no eran valencianos.

 - "Pero, ¿Por qué? ¿No ha quedado bonita? Con todo lo que hemos trabajado..." - Decían

 - " Pues... porque se hace para eso. ¡Es una falla!" - Decía Manuela

   Finalmente Manuela y nosotras les convencimos animándoles a que vieran en la tele con sus familias La Cremá de las Fallas de Valencia y en el cole la quemaríamos después.

 
 Tras el 19 de Marzo todos querían quemar nuestra falla. Hubo que pedir permiso y avisar a los bomberos que estuvieron allí cerca durante todo el proceso pero fue algo que sin duda no olvidaremos y especialmente Manuela a la que le saltaron de emoción las lágrimas en nuestra particular Cremá.



Aquella primera promoción, la primera vez que un grupo había empezado su escolarización a los tres años en este cole... 



   Algunos recuerdos de aquel tiempo en que no había cámaras digitales, ni móviles...

En mi aula de tres años que por primera vez se abría una en el cole y en el pueblo.


   
Preparando disfraces



   Dos que se quedaron como amigas para siempre...


BALBI

ESPERANZA

sábado, 23 de julio de 2016

CONVERTIR EL AULA EN UN LUGAR AL QUE QUERER REGRESAR CADA DÍA


Colegio público de Mazuecos (Guadalajara)
 Hoy, tras encontrar un puñadito de fotos hace unos días que creía perdidas, me gustaría recordar aquel lejano curso 1994-1995. Mi primer destino definitivo: Mazuecos en Guadalajara, a unos 66 km de la capital. A alguien le puede parecer lejos para ir y venir todos los días y por una carretera provincial pero a mi me pareció genial cuando me lo adjudicaron porque ir y venir todos los días aunque cansado, me permitía seguir viviendo en mi casa y dado que mis dos hijos mayores eran muy pequeños en aquel tiempo esto me facilitaba la vida (Bueno no sé si a eso se le puede llamar "facilitar", pero entonces, así me lo parecía.)

   Mi plaza era de Educación Infantil, por supuesto, y allí conocí a Marisol y a Henar, magníficas compañeras. Mientras ellas se repartían el alumnado de primaria yo tenía a todo el de infantil que eran en total 8 niños y niñas. Yo ya había estado en escuelas pequeñas anteriormente en otros pueblos de la provincia.

   Recuerdo perfectamente el día que llegué y como Marisol, como directora me llevó a la que sería mi clase. Antes de introducir la llave en la cerradura me miró y me dijo: "Bueno... no te asustes, esto el año pasado fue un desastre". 

   No quise saber lo que había pasado el año anterior, no voy a relatar lo que me pude imaginar, sólo sé que el ánimo se me cayó de sopetón al suelo al ver lo que había allí.

   Lo primero que pensé y así se lo dije es que tenía que sacar muchos muebles y cosas de allí para poder organizar un espacio digno para poder realizar la tarea educativa. me indicaron un almacén donde podía dejar lo que me sobrara y al día siguiente me puse manos a la obra. Tenía que estar acogedor antes de que llegaran los niños.

 
 El lugar era amplio, tenía mucha luz, ahora había que transformarlo en un lugar también estético y ordenado donde cada elemento tuviera su razón de ser en el desarrollo infantil. Eso yo lo intentaba cada vez que llegaba a un sitio, Siempre me gustaron las ideas de María Montessori. Recuerdo que mi primer curso de formación tras acabar la carrera fue sobre su metodología. Luego vendrían muchos y muchos más...

   Debía procurar que los materiales estuvieran a la altura de los niños y dividir el aula en diferentes rincones de trabajo que estuvieran convenientemente separados unos de otros para que los niños se pudieran mover con total libertad. El ambiente promueve la independencia del niño y la niña en la exploración y el proceso de aprendizaje. La libertad y la autodisciplina hacen posible que cada cual encuentre actividades que dan respuesta a sus necesidades evolutivas. 

   El alumnado puede trabajar en grupos o individualmente, respetando, de este modo, su propio estilo y ritmo. Cada niña o niño utiliza el material que elige tomándolo de la estantería y devolviéndolo a su lugar para que pueda ser usado por otros.

   
Mural del otoño a la entrada del aula

   ¡Ojalá hubiera hecho miles de fotos! Pero hace 22 años sólo tenía una pequeña cámara y no se hacían tantas fotos en el cole como ahora.

   El mueble de la biblioteca me sirvió para hacer una pequeña entrada en la clase y que desde la puerta no se vieran todos los espacios, dándonos así mayor intimidad. De esta manera lo primero que se veía al entrar era el mural que hubiéramos hecho en ese momento y las plantas que sobre él estaban (Cada niño trajo una planta al aula para cuidarlas durante el curso).

   Un enorme retal que compré por muy poco dinero sirvió para dar un poco de calidez a los espacios gracias a mi madre y su buen hacer como costurera surgieron cortinas largas, cortinas cortas, faldas de camilla para la casita y cuatro cojines con volantes que se ataban a las sillitas con enormes lazos y que es una pena que no salgan en ninguna foto...
El presupuesto no daba para mucho y las bandejas del pollo, bien lavadas,
eran  estupendas para materiales

   Los rincones comenzaron a tomar forma y en poco tiempo los niños y niñas comenzaron a sentirse con comodidad y seguridad en el espacio.

   Les dije a mis compañeras que en infantil no tendríamos ningún método elaborado por ninguna editorial y que sería yo la que me encargaría de prepara los trabajos para mis alumnos. Las actividades a realizar en los diferentes rincones iban variando y los diferentes niños según su edad las realizaban de forma autónoma y desarrollando cada uno sus capacidades a su ritmo y con libertad. De esta forma se hacían más responsables.

   Cada día al entrar realizábamos una asamblea en la que nos saludábamos, realizábamos las rutinas normales de este momento y organizábamos la jornada.

   Me hace gracia ver como la casita del cole y las casitas para los que se quedaban en casa de diferentes colores, tamaños y capacidad para repasar esos conceptos estaban ya presentes en mi aula aunque "más rudimentarias" que ahora.




Los cojines del rincón de cuentos también servían a alguno
para alguna siestecilla.
«El niño, con su enorme potencial físico e intelectual, es un milagro frente a nosotros. Este hecho debe ser transmitido a todos los padres, educadores y personas interesadas en niños, porque la educación desde el comienzo de la vida podría cambiar verdaderamente el presente y futuro de la sociedad. Tenemos que tener claro, eso sí, que el desarrollo del potencial humano no está determinado por nosotros. Solo podemos servir al desarrollo del niño, pues este se realiza en un espacio en el que hay leyes que rigen el funcionamiento de cada ser humano y cada desarrollo tiene que estar en armonía con todo el mundo que nos rodea y con todo el universo». Maria Montessori

   Esta última foto resulta bastante especial para mi. En aquel año 94 yo no conocía quién era el profesor Fernández Bravo, al que conocería años más tarde y del que tanto he aprendido, con el que haría muchos cursos a los que finalmente añadiría el "Experto Universitario en metodología y didáctica de la matemática en educación Infantil" en la Universidad Camilo José Cela, durante el curso 2008-2009.

   Aún no le conocía y yo, lo he descubierto quizás ahora, ya sabía lo importante que es plantear a los niños desafíos y retos que les lleven a querer saber y aprender. Yo le dediqué a esto un rincón especial.

Rincón de desafíos ¿Quieres intentarlo?


     En mi escuela de Mazuecos puse en práctica algo que desde siempre me he planteado: "Que los niños y las niñas se vayan y regresen al cole felices cada día" y por supuesto, que yo también lo sienta así.

   No quiero dejar nunca de fascinar al que aprende.







Excursión al zoo de Madrid. Primavera 1995
Con las compañeras del cole en el Zoo