jueves, 11 de junio de 2026

HISTORIA DE ANTERIORES SUEÑOS...: LA ESCUELA LAICA DE GUADALAJARA

   

    No hace mucho he conocido que hubo un tiempo en Guadalajara, la capital de la provincia donde vivo y he ejercido mi profesión durante tantos años, en el que se crearon aulas para formar ciudadanos libres de dogmas y escribo "ciudadanos" con total conciencia porque se creó sólo para varones, seguramente con el tiempo, si se le hubiese otorgado, para formar también ciudadanas.

   Quiero dejar aquí esta entrada, en este apartado del blog que es mi pequeña historia como maestra, ahora ya jubilada, primero porque escribir me sirve a memorizar y si olvido algún dato o algún nombre lo tendré fácil para buscarlo.

Siempre me fascinó esta parte de nuestra historia y  nunca dejaré de preguntarme: dónde habríamos llegado a nivel educativo en este país si una guerra fratricida y cruel no hubiese acabado con todo.

   En el corazón de una España que despertaba a la modernidad, surgió un proyecto revolucionario: la Escuela Laica. Bajo el paraguas del legado de Felipe Nieto y la brisa renovadora de la Institución Libre de Enseñanza (ILE) y de la Escuela Moderna de Barcelona de Ferrer i Guardia, este centro desafió las convenciones de su época. 

"La semana anterior inaugurase en esta ciudad la Escuela Laica
establecida en la calle Barrionuevo baja, en el edificio conocido 
vulgarmente por la casa de Belza."
Periódico Flores y Abejas
25 de octubre de 1903

   En septiembre de 1903, comenzó el curso escolar en la Escuela Laica. La educación era gratuita y, según Fernando Lozano (albacea de la herencia de Felipe Nieto), en el centro no se enseñaría:

"...otra doctrina que el amor a los padres, al trabajo, a la moral más pura, a la ciencia, al arte y el respeto y consideración a los demás seres racionales. En la escuela en proyecto, los niños estudiarán en el taller y en el campo la naturaleza y la vida, a la vez que en las clases los universales conocimientos indispensables para abrirse paso en el camino de la ciencia..."

   La escuela, como escribí  anteriormente se creó gracias al legado de Felipe Nieto, militar y político republicano progresista afincado en la ciudad. 

   El 15 de junio de 1885, este dictó su testamento en el que establecía que, cuando falleciese, se le entregasen a su hermana Juana sus propiedades y bienes y una vez fallecida ésta, todo el patrimonio se destinase a crear y sostener una Escuela Laica de primera enseñanza para varones en la ciudad de Guadalajara.  

   En 1902, a la muerte de Juana Nieto Benito, el único albacea vivo, Fernando Lozano, inició los trámites para la apertura de la Escuela Laica, adquiriendo la casa de los Belzas, en la calle del Barrionuevo Baja, 46 (hoy del Ingeniero Mariño, 42), un amplio edificio que tenía una extensa huerta y jardín.

Retrato de Tomás de la Rica
   Tomás de la Rica, pedagogo y político republicano nacido en Guadalajara en el seno de una familia progresista y de activa presencia en la vida política y cultural dirigió el centro educativo desde su apertura en 1903,  Desde entonces, la pedagogía más innovadora tuvo en nuestra ciudad uno de sus focos más activos y constantes.

   Con la llegada de la República en 1931, la Escuela Laica de Guadalajara vivió su momento de mayor esplendor. El nuevo régimen adoptó el laicismo como eje del Estado y vio en centros como este el modelo a seguir para la modernización de España.

    Durante estos años, la escuela no solo educó a menores, sino que sirvió como centro de difusión cultural para la ciudad.

    Los repetidos intentos de los sectores más conservadores y de los ámbitos eclesiásticos por clausurar la escuela no tuvieron éxito, la personalidad de Tomás de la Rica y el gran empeño de sus colaboradores fueron capaces de vencer todas las trabas y hasta que cerró en 1936 después de ser destruida por un bombardeo de la aviación franquista, en la renovación pedagógica del primer tercio del siglo XX y formaron a varias generaciones de alcarreños en un clima de exigencia intelectual y libertad personal.

   Al finalizar el conflicto en 1939, el nuevo régimen franquista inició un proceso de depuración del magisterio La institución fue clausurada y sus bienes incautados.

    El edificio y el modelo educativo fueron reemplazados por una enseñanza estrictamente católica y nacionalista.

   Muchos de sus maestros y maestras fueron represaliados o marcharon al exilio, silenciando una de las experiencias educativas más avanzadas de la Guadalajara del siglo XX.

   Tomás de la Rica al finalizar la guerra civil consiguió salir de España y refugiarse en Orán (actual Argelia) donde falleció en 1951.

   Algunas otras figuras destacadas relacionadas con la Escuela Laica fueron:

   Fernando Lozano Montes ("Demófilo"): Periodista y librepensador que colaboró estrechamente con Felipe Nieto para definir el carácter laico y progresista de la escuela desde su creación.

   Isabel Muñoz Caravaca: Aunque su labor fue más amplia en la provincia, fue una de las intelectuales y maestras más influyentes vinculadas al espíritu de la escuela. Feminista y pionera de la pedagogía moderna, defendió el laicismo y la educación de la mujer en una época hostil.

   Francisco Fernández Iparraguirre: Farmacéutico y lingüista local que formó parte de la vanguardia intelectual de Guadalajara que apoyó y nutrió el entorno cultural de la escuela.


   Durante los años en que estuvo en funcionamiento la escuela aplicó los principios de la ILE:

Manuel Cossio, Giner de los Rios y Ricardo Rubio
"No cabe promover el desarrollo de la inteligencia sin el de nuestras restantes facultades:

El ejercicio físico mejora las condiciones de una raza empobrecida.

El dibujo despierta maravillosamente el espíritu de observación y el amor por la naturaleza y el arte.

El canto inicia el sentido estético en la esfera más propia y familiar de la infancia.

Los ejercicios y juegos manuales educan para el aprendizaje técnico y dan rienda suelta a la tendencia plástica y creadora de la fantasía."

                                                  Francisco Giner de los Ríos

   A diferencia de las escuelas de "instrucción" del momento, el día a día aquí se centraba en la curiosidad de la infancia. 

   Sin libros de texto rígidos: El alumnado no memorizaban manuales. Cada cual creaba su propio "cuaderno de clase" (una práctica típica de la ILE y la Escuela Moderna), donde dibujaba y escribía sus descubrimientos diarios.

   La metodología era intuitiva y activa: En lugar de lecciones magistrales se fomentaba el diálogo. Se aprendía ciencia observando objetos reales y geografía analizando mapas y el entorno.

   La higiene y la salud eran aspectos muy importantes. Fue de los primeros centros en Guadalajara en integrar la educación física y la higiene como materias esenciales, cuidando que las aulas estuvieran bien ventiladas y soleadas, algo revolucionario entonces.

  El centro utilizaba herramientas modernas para la época, como proyecciones cinematográficas y se realizaban visitas a lugares históricos de la ciudad como el Palacio del Infantado., integrando la historia y el arte de la ciudad en la formación cotidiana.

    Para la Escuela Laica, el entorno de Guadalajara era el mejor laboratorio posible. Las salidas eran frecuentes y planificadas bajo el concepto de "clase-paseo"Siguiendo los postulados de Giner de los Ríos, el aprendizaje no se limitaba al aula; las salidas al campo y las visitas culturales eran parte esencial del currículo para fomentar el espíritu crítico. 

   Se exploraba el entorno. Se realizaban excursiones a parajes naturales cercanos (como las riberas del Henares) y visitas a talleres de artesanos o fábricas locales. El objetivo era que el alumnado entendiera el mundo real y el trabajo.  

   Y también, por supuesto al ser considerada una "escuela hermana" de la Escuela Moderna de Ferrer i Guàrdia, también se fomentaban actividades que promovían la solidaridad y el pensamiento racionalista frente a la superstición.

“Demostrar a la infancia que mientras una persona depende de otra se cometerán abusos y habrá tiranía y esclavitud, estudiar las causas que mantienen la ignorancia popular, conocer el origen de todas las prácticas rutinarias que dan vida al actual régimen insolidario, fijar la reflexión del alumnado sobre cuanto a la vista se nos presenta, tal ha de ser el programa de las escuelas racionalistas.”

Francisco Ferrer i Guardia

    La historia de la Escuela Laica de Guadalajara no es solo la crónica de un edificio desaparecido. Es el testimonio de una ambición: la de una ciudad que, por unos años, se atrevió a imaginar que la educación podía ser el motor de una libertad real, sin dogmas ni miedos.

   Cuando en 1939 las puertas se cerraron y aquellos magníficos "cuadernos de aula" fueron sustituidos por clases magistrales, silencio y  castigo, no solo se perdió un centro educativo; se detuvo en seco un experimento de modernidad que situaba a Guadalajara a la vanguardia pedagógica de Europa. Sin embargo, su legado no quedó enterrado bajo los escombros de la guerra. Hoy, cada vez que un docente prioriza el espíritu crítico sobre la memorización, o cuando entendemos que el aula debe estar abierta a la naturaleza y a la vida, el espíritu de la Escuela Laica y de la Institución Libre de Enseñanza vuelve a respirar.


   Recordar esta escuela no es un ejercicio de nostalgia, es un acto de justicia. Porque la educación laica y científica que defendieron es la base sobre la que se asientan nuestras libertades actuales. Maestras y maestros que pertenecían a la ILE y a la Escuela Moderna sabían que no hay democracia posible sin personas capaces de pensar por sí mismas; una lección que, casi un siglo después, sigue siendo tan urgente y necesaria como el primer día." 

   


lunes, 1 de junio de 2026

LA EDUCACIÓN EN ESPAÑA: INTENTOS DE MODERNIZACIÓN

    Hoy he sentido la necesidad de recordar, para no olvidar, el porqué en España nunca hemos llegado a tomarnos en serio la Educación.

   Con muchos docentes en estos últimos días del curso, uniéndose en protestas masivas reivindicando menos ratios, más recursos... me vienen a la memoria anteriores convocatorias de protestas que no fueron tan secundadas por la comunidad docente y tras escuchar algún podcast sobre el tema me he decidido a poner en orden mis ideas y escribir este pequeño resumen histórico, principalmente que me sirva de recuerdo a mí, porque para esto también es útil este espacio... quizás en unos años sea sólo para recodarme a mí hechos y vivencias.

   En España hubo desde hace mucho tiempo intentos de modernizar la educación y separarla del adoctrinamiento religioso, pero nunca se dio el tiempo suficiente de que se vieran y consolidaran los resultados.

    José I Bonaparte hizo un intento de modernización del sistema educativa durante su reinado. Reinó en España entre 1808 y 1813 tras las Abdicaciones de Bayona, donde Napoleón Bonaparte obligó a la familia real española (Carlos IV y su hijo Fernando VII) a renunciar a la Corona. El emperador lo impuso para extender el dominio de Francia, y la verdad es que José I durante ese periodo intentó modernizar la educación española bajo los ideales de la Ilustración y el modelo francés.

    Sus esfuerzos se centraron en el control estatal de la enseñanza, el fomento de la educación pública y la secularización de las escuelas. Un grupo de intelectuales y políticos españoles a los que se conoce como: los afrancesados apoyaron a José Bonaparte en estos planes de modernización.

    Coincidiendo en el tiempo, la Regencia del Reino (el órgano que ejercía el poder ejecutivo en ausencia de Fernando VII) a través de la Secretaría de Despacho de la Gobernación de la Península solicitó la redacción de un informe, el posteriormente llamado :  El Informe Quintana.


    Este fue firmado el 9 de septiembre de 1813, fue el documento fundacional que dio origen al sistema educativo liberal en España. Su nombre oficial era Informe de la Junta creada por la Regencia para proponer los medios de proceder al arreglo de los diversos ramos de instrucción pública.

   Redactado principalmente por el poeta y político liberal Manuel José Quintana, este informe buscaba desarrollar y aplicar los principios sobre educación recogidos en el Título IX de la Constitución de 1812. que se había aprobado en Cádiz, conocida popularmente con el nombre de “La Pepa” por ser promulgada el 19 de marzo, día de San José.

   Esta fue la primera Constitución que se aprobó en España y un hito del liberalismo europeo.

   Los planes de José I  coincidían en muchos puntos con la Constitución de 1812, ya que Aunque representaban bandos enfrentados  compartían una raíz ideológica común: la Ilustración y el modelo revolucionario francés.

   Buscaban modernizar España superando el absolutismo. Coincidían en reformar la administración y reconocer derechos, pero diferían radicalmente en su origen, la soberanía y el papel del monarca.

   Las principales coincidencias en materia educativa son:

    La educación como función del Estado

   Ambos bandos rompieron con la tradición de que la enseñanza fuera una tarea casi exclusiva de la Iglesia.  Se buscó reducir el monopolio de la Iglesia sobre la educación, orientando los planes  de estudio hacia las ciencias, las humanidades modernas y el civismo. 

   José Bonaparte creó  la Junta de Instrucción Pública (1809): Una comisión encargada de reestructurar todo el sistema educativo nacional y eliminar la fuerte influencia de las órdenes religiosas. 

   Propuso la creación de instituciones de segunda enseñanza en las principales capitales de provincia para formar a los futuros funcionarios y profesionales del Estado, los liceos.

    Impulsó la creación del Real Conservatorio de Artes y Oficios para promover la formación profesional y el desarrollo industrial. 

 Universalidad y Gratuidad

Tanto el proyecto de Bonaparte como el liberal buscaban extender la instrucción a toda la población.

    Uniformidad: El Informe Quintana proponía un plan uniforme para toda España, con los mismos libros y métodos, algo que también buscaba la administración de Bonaparte para modernizar el país.

    Gratuidad: Ambos defendían que la educación primaria debía ser gratuita para garantizar que los ciudadanos pudieran ejercer sus derechos (como el voto, que en Cádiz se condicionaba a saber leer y escribir). 

   Impulso a la educación femenina: Se redactaron planes preliminares que abogaban por la escolarización y educación formal de las mujeres, principalmente en el proyecto del Rey francés.

 La influencia de Condorcet

   La coincidencia más técnica reside en que ambos proyectos bebían directamente del Rapport de Condorcet (1792) de la Revolución Francesa: 

   Dividían la enseñanza en niveles similares (primaria, secundaria y superior). 

   Priorizaban la enseñanza de las ciencias y las matemáticas frente al modelo humanista-religioso tradicional, buscando formar ciudadanos útiles para el progreso económico del país.

 La secularización de la enseñanza

Aunque la Constitución de 1812 mantuvo la religión católica por motivos políticos, tanto el Informe Quintana como los decretos de José Bonaparte buscaron limitar el control eclesiástico sobre los contenidos y el profesorado, introduciendo una mayor supervisión civil y científica.

Reinado de Fernando VII

    Tras regresar a España Fernando VII en mayo de de 1814 después de la Guerra de la Independencia, el monarca firmó el Real Decreto del 4 de mayo en Valencia, con el cual anuló la Constitución de 1812 y toda la labor legislativa de las Cortes de Cádiz, restaurando así la monarquía absoluta. 
   Para la reforma de la educación que se estaba iniciando bajo el impulso liberal de las Cortes de Cádiz o el breve reinado de José I esta restitución supuso una paralización radical y un retroceso hacia el modelo del Antiguo Régimen:
   Se anuló el Informe Quintana eliminando cualquier intento de secularización de la enseñanza.
    La educación volvió a manos de la Iglesia y las órdenes religiosas, recuperándose métodos pedagógicos tradicionales y la censura de contenidos que pudieran promover ideas ilustradas o liberales. 
   Se clausuraron centros y se persiguió a los docentes con ideas reformistas, muchos de los cuales fueron depurados o tuvieron que marchar al exilio. 
    El tribunal de la Inquisición volvió a tener competencias para vigilar la ortodoxia en las aulas y las publicaciones académicas.
   Lo hizo de una manera extremadamente cruel, llevando a cabo muchas ejecuciones, entre ellas muchas de docentes.
    

   El último ejecutado por la Inquisición en España fue el maestro de escuela valenciano
Cayetano Ripoll. Fue ahorcado el 31 de julio de 1826 en Valencia. 
Fue condenado por herejía, acusado de deísmo (creer en Dios pero no en los dogmas católicos) y de enseñar a sus alumnos sin inculcarles la religión.
conocido en la historia por haber restablecido de facto el terror inquisitorial al fundar la Junta de Fe de Valencia
   Su muerte causó gran indignación internacional en su época, aunque pasó casi desapercibida en la España de Fernando VII debido a la fuerte censura.
 

    La vuelta de Fernando VII significó el fin del primer gran proyecto de modernización del sistema educativo español, sustituyéndolo por un modelo centrado en la obediencia al trono y al altar.

   Regencia de María Cristina de Borbón.

   Tras la muerte de Fernando VII, María Cristina asumió el poder como Regente debido a la minoría de edad de su hija, Isabel II.

   Durante este periodo se llegó a un sistema constitucional pleno tras el Motín de La Granja (1836), que restableció la Constitución de 1812 y llevó a la de 1837 y se inició la expropiación y venta de bienes eclesiásticos para financiar la guerra y crear una burguesía fiel al régimen (Desamortización de Mendizábal).

   ¿Qué supuso esta regencia en materia educativa?

   La educación dejó de ser un instrumento de control absolutista para intentar convertirse en un pilar del nuevo Estado liberal:
   Se retomaron principios del Trienio Liberal, alejando progresivamente la enseñanza del monopolio exclusivo de la Iglesia. 
   Se llevó a cabo el Plan General de Instrucción Pública (Plan del Duque de Rivas, 1836): Aunque su aplicación fue limitada por la guerra, intentó organizar la enseñanza en tres niveles (primaria, secundaria y superior) y dar importancia a las disciplinas científicas.
   Se fundaron Escuelas Normales: En 1839 se creó en Madrid la primera institución dedicada específicamente a la formación de maestros, buscando profesionalizar la enseñanza pública.

   Reinado de Isabel II.

      Tras este periodo y el comienzo del reinado de su hija, esta decidió, por diferentes motivos recuperar las relaciones con el Vaticano que estaban bastante deterioradas firmó con la Santa Sede el Concordato de 1851

  Este Concordato  fue un tratado que restableció las relaciones Iglesia-Estado tras las desamortizaciones liberales, instaurando la confesionalidad del Estado y entregando a la Iglesia el control absoluto de la educación.

   El Concordato original consta de 46 artículos. Los puntos clave del texto establecen lo siguiente:

   Confesionalidad exclusiva: La religión católica, apostólica y romana se reconoce como la única de la nación española, quedando excluido cualquier otro culto.

   Control de la Educación: La enseñanza en todos los centros públicos y privados debía ajustarse a la doctrina católica. Los obispos tenían plena potestad para inspeccionar la moral y la doctrina, incluso en escuelas públicas.

   Sostenimiento Económico: El Estado se comprometió a mantener económicamente al clero y financiar el culto, además de frenar la venta de bienes eclesiásticos desamortizados que aún no habían sido subastados.

   Censura: Las autoridades civiles debían apoyar a los obispos para prohibir la circulación de libros considerados "nocivos" para la fe. 

   La incapacidad de Isabel para responder a las crecientes demandas de un régimen más progresista, su cuestionable vida privada y su irresponsabilidad política contribuyeron al declive del prestigio de la monarquía, lo que condujo a su deposición en la Revolución de 1868.

   Tras el derrocamiento y el exilio de Isabel II, España atravesó el llamado Sexenio Democrático, un periodo marcado por la búsqueda de un nuevo modelo de Estado que incluyó un reinado extranjero (Amadeo de Saboya) y el fallido intento de una Primera República.

   Ante este panorama de poca estabilidad, el político conservador Antonio Cánovas del Castillo preparó cuidadosamente el regreso de la dinastía borbónica.

   Pero el general Martínez Campos se adelantó a los planes pacíficos de Cánovas y se sublevó en Sagunto el 29 de diciembre de 1874, entregando el poder a Alfonso XII y dando inicio al periodo conocido como la Restauración. 

   El rey Alfonso XII con 17 años promulgó el 26 de febrero de 1875 y aunque el concordato con la Santa Sede que había firmado su madre no se hubiera derogado en ningún momento el conocido como Decreto Orovio (impulsado por su ministro de Fomento, Manuel Orovio Echagüe), ahogando aún más la educación educativa, prohibiendo la libertad de cátedra.



   Este decreto, y su posterior circular, establecían directrices que llevaron a los siguientes hechos clave para la educación:

   Censura académica: Se prohibió cualquier enseñanza que fuera contraria al dogma católico, a la monarquía o a los principios del sistema político vigente en España.

   Control ideológico: Los profesores fueron obligados a someter sus programas académicos y libros de texto a la aprobación del gobierno para asegurar su "fidelidad".

   Expulsiones: El rechazo a esta normativa provocó la "Segunda Cuestión Universitaria", que resultó en la suspensión y expulsión de destacados catedráticos e intelectuales como Francisco Giner de los Ríos, Nicolás Salmerón y Gumersindo de Azcárate que se negaron a someter su pensamiento.

   Como respuesta a esta limitación de la libertad de expresión docente, los profesores represaliados fundaron la Institución Libre de Enseñanza (ILE) en 1876, un centro educativo privado y laico que operaba al margen del control estatal.

 La ILE no solo fue un colegio, sino todo un proyecto de regeneración nacional a largo plazo. Mientras los gobiernos, reyes y regímenes cambiaban violentamente en la superficie, la Institución trabajó de forma subterránea y constante durante más de 60 años para crear una nueva ciudadanía. 
   Se plantó como una semilla en suelo hostil bajo el reinado de Alfonso XII que echó raíces profundas en la sociedad durante los convulsos años siguientes y apareció como un fruto maduro al proclamarse la II República.
   Alcanzó en esos años su máximo esplendor  y tristemente con el fin de la Guerra Civil y la instauración de la dictadura franquista fue borrada totalmente. Eso demuestra, precisamente, el enorme impacto que tuvo: el nuevo régimen la consideraba el "cerebro" de la modernización española y por eso persiguió con tanta dureza su memoria.


 

 


jueves, 23 de abril de 2026

DÍA DEL LIBRO 2026 - CEIP OCEJÓN


 


   Volver a las aulas de Educación Infantil a compartir con compañeras, niñas y niños un día tan especial como EL DÍA DEL LIBRO es un privilegio de los que me aporta CARELY.

   Gracias al Equipo de EI del CEIP Ocejón de Guadalajara por contar conmigo y acogerme con tanto cariño.

miércoles, 22 de abril de 2026

¿QUÉ TIENE DE TÍ CARELY?

    La tarde de ayer compartí con alumnado de primaria del C.R.A  de Lozoyuela unos encuentros con motivo de la conmemoración del día del libro, mañana jueves 23 de abril.

   Agradezco enormemente estas invitaciones que me hacen volver a la escuela, a entrar en las aulas y observar sus paredes decoradas como pruebas del gran trabajo  que se está haciendo, las risas, el jaleo, las carreras, escuchar las reflexiones de la infancia que tanto me han enseñado a lo largo de los años y tanto me enseñan... 

   Ayer una niña me hizo una pregunta que nadie me había hecho y a la que no paro de dar vueltas:

Mayte ¿Qué historia de Carely te ha pasado a ti?

   Rápidamente le contesté que todas las historias han sido vividas por mí, que por eso las escribí, que algunas sucedieron en el cole, que otras con mi familia, que incluso hay tres historias que están dedicadas a anécdotas de la infancia de mi hijo y mis dos hijas, que...

   Ella me escuchó pacientemente hasta que dijo:

Yaaaaaa... pero yo digo si hay alguna historia en la que Carely eres tú cuando eras niña.

   Me paré y dije que no y que realmente no le podía decir el porqué, quizás tenía mi infancia muy lejos, aún que quizás hubiera sido interesante. Le di las gracias por una pregunta tan especial.

   Y hoy estoy aquí, con ese martilleo en mi cabeza y con la decisión de escribir para buscar respuestas. Escribir siempre me ayuda.

   Carely representa para mí la ternura y la autenticidad de la infancia y he recreado en ella las vivencias amables, delicadas y los momentos de cariño y complicidad familiar. 

   Los episodios con temas más difíciles y con plena conciencia de ello, he hecho protagonistas a otros niños y niñas del aula y a personas adultas que no comprometían su espacio seguro, ni el de Emma su hermana, ni el del pequeño Yoye.

   Ha sido mi forma de protección y de que ella siendo observadora nos sirviera para mirar la escena de otra manera.

   Esta tarde frente al ordenador reflexiono y creo que eso sí es un reflejo de lo que recuerdo de mi infancia.

    Mi yo adulta inventó a Carely y mi yo adulta quiso crear para ella un entorno feliz, que observara el mundo, que empatizara con el dolor ajeno, que reaccionara ante la injusticia, que amara a los animales, que fuera creativa, pero que tuviera un apego seguro y una manera amable de ir caminando los primeros pasos de la vida.

   Carely es así porque ese es mi deseo para la infancia, una infancia feliz y vivida en paz.

   Ahora, mi cuerpo me advierte de que eso no es todo, algo dentro me dice: no te quedes ahí, lo sé...

    El capítulo de la muerte del abuelo no está directamente relacionado con mi infancia, pero sí con mis sentimientos directos en ese momento. Lo escribí cuando murió mi padre y aunque lo que relato en él no es real y está mezclado con otras anécdotas de peques que sufrieron la pérdida de un abuelo o abuela en el cole, Sí que siempre estará ligado a él, incluso la ilustración del mismo en la que Juan quiso que apareciera su retrato. 

   Seguramente vinieron a mi mente momentos infantiles, pero no tanto como vivencias adultas que me hicieron comprender y valorar como era de sincero su cariño.

   Sin embargo mi infancia la recuerdo llena de silencio, soledad e inseguridad y esa no es la infancia que quería para Carely.

   Mi mente no quiso mirar a mi infancia buscando inspiración y ahora pienso que si hubiese buscado en ese tiempo ya lejano, lo narrado no hubiese querido que fuera vivido por Carely, quizás serían "otras historias" que Carely difícilmente pudo haber observado.

   Algunos de los relatos del libro me trajeron recuerdos duros de niños y niñas a los que no era justo que les pasaran ciertas cosas y cuyas historias se quedaron para siempre en mi alma, pero ciertamente mirar a las propias emociones infantiles no acompañadas es más doloroso.

   Sigo reflexionando, sigo mirando hacia la niña que fui, con serenidad, sin culpas, como hago desde hace tiempo y hoy agradezco a esta niña que me interrogó sobre qué tiene de mí, Carely, que me haya hecho animarme a dejar por escrito lo que he sentido desde que me hizo esa pregunta.


        Soñemos y creemos entornos seguros de apego para la infancia en los que sientan seguridad y amor para compartir sus miedos, sus tristezas, sus SECRETOS.

   

   

viernes, 27 de marzo de 2026

ACOMPAÑAR A LA CALMA: CORREGULACIÓN EMOCIONAL

    Los niños y niñas tienen rabietas, y las personas adultas en muchas ocasiones nos sentimos desbordadas por sus comportamientos: gritos, lloros, violencia... Pensamos que nos están "retando" o que no se calman porque son unos consentidos.

   Es entonces cuando puede que comencemos con amenazas sobre que les pasará si no paran y les hablamos como si fueran personas adultas tratando de que nos expliquen "qué les está pasando". Esto nos llega a exasperar más porque creemos que no nos hacen caso y comienza un bucle que no termina.

   Y lo que pasa es que no es que no quiera hacerlo sino que su sistema nervioso no sabe hacerlo solo, necesita acompañamiento para aprender.

  Isabelle Filliozat nos explica en su libro "No hay niño malo" que: " la infancia no tiene intención de manipular. En la primera infancia, lo que llamamos rabieta es en realidad una descarga de estrés necesaria. El cerebro infantil aún no tiene la capacidad de gestionar un exceso de cortisol (la hormona del estrés) y la explosión emocional es su única vía de escape. No es un pulso de poder, sino un grito de auxilio de un sistema desbordado que ha perdido el control de sus propios circuitos."

   La regulación emocional en la infancia se aprende con experiencias, no con discursos. Se aprende con paciencia, con cariño y por imitación.

   Recuerda hablarle con calma y con palabras sencillas. La neurociencia dice que esto el cuerpo lo recibe activando el nervio vago y reduce la activación amigdalar.

   "La neurociencia, a través de la Teoría Polivagal de Stephen Porges, nos explica que el sistema nervioso en la infancia está constantemente escaneando el entorno en busca de señales de seguridad o de peligro. Durante una rabieta, el niño o la niña entra en un estado de 'lucha o huida'. Para salir de ahí, necesita activar su sistema de compromiso social, que solo se enciende cuando detecta en nosotras un tono de voz melódico, una expresión facial relajada. Nuestra calma actúa como un regulador biológico: al vernos y oírnos tranquilas, su nervio vago envía la señal de que el peligro ha pasado, permitiendo que su cuerpo abandone el estado defensivo y regrese a la conexión."

   Piensa que lo importante no va a ser qué dices, sino cómo lo dices.

   El contacto físico es necesario y eficaz, pero debe ser consentido y no forzado. Un acercamiento lento que termine en ese contacto.

   El niño o la niña debe saber que llega esa aproximación, no puede recibirlo por sorpresa.

   Cuando ese abrazo llega, el cuerpo entero entiende el mensaje, más que cualquier palabra que le podamos decir.

   Una vez que nuestros cuerpos estén unidos es muy bueno darle ritmo: El movimiento corporal bilateral  ayuda a integrar las emociones más intensas. Movimientos suaves como mecer, apretar y soltar, mover nuestras manos en su espalda, en su pelo...

   " Como señala Kim John Payne en La crianza con sencillez, el ritmo actúa como un 'filtro de seguridad' para su sistema nervioso. Al reducir el exceso de estímulos y mantener ritmos constantes, disminuimos la carga de estrés basal. Esto hace que su sistema ya no esté  al límite, facilitando que nuestro acompañamiento sea mucho más efectivo y que el paso del caos a la calma sea más breve y fluido."

   Cuando se vaya calmando ayudarle a nombrar lo que le está pasando sin emitir juicios. Sentir comprensión baja la intensidad emocional y poner palabras reduce la respuesta de alarma.

   Una persona adulta calmada frente a una niña o niño en estado de descontrol es la más efectiva solución frente al problema.

   Las neuronas espejo copian los estados emocionales y ese pequeño cuerpo cuyo sistema nervioso no sabía cómo llevarle a la calma, aprende y fija estrategias.

   Cuando un peque aprende a calmarse solo es porque muchas veces antes se sintió sostenido, acompañado y comprendido.

    El cerebro infantil necesita corregulación antes que autorregulación.

   Acompañar desde la calma no es sólo resolver un conflicto del presente, es tejer la red de seguridad del futuro. Cada vez que elegimos el abrazo frente al grito y la presencia frente a la amenaza, le estamos entregando a ese niño o niña una brújula interna. 

   Algún día, cuando crezca y la vida le presente desafíos, sabrá calmarse de manera autónoma porque, mucho tiempo atrás, alguien le enseñó que no estaba solo en medio de su propia tormenta.