miércoles, 7 de enero de 2026

LA PAZ NO ES COSA DE UN SOLO UN DÍA




Educar para la Paz: La semilla de María
   El mundo se está convirtiendo en un lugar difícil, competitivo y lleno de tensiones. Produce bastante desasosiego escuchar las noticias, ver tanto sufrimiento causado por personas poderosas, ambiciosas y carentes por completo de empatía...
   Cuando nos adentramos en la crianza, en muchas ocasiones el instinto natural por el temor que nos produce que puedan sufrir nuestros hijos e hijas  es preparar a LA INFANCIA para "sobrevivir" en esa selva, enseñándoles a ser los más rápidos, los más fuertes, los mejores... 
   Sin embargo, si nos detenemos a reflexionar sobre las palabras de María Montessori, descubrimos una verdad incómoda pero esperanzadora: la paz no es algo que se firma en tratados, es algo que se cultiva en el salón de casa.
El espejismo de la competencia
   Desde la infancia, a veces sin darnos cuenta, fomentamos la competencia: "¿Quién llega primero al coche?""Mira cómo tu hermano ya terminó los deberes y tú no". Aunque parezcan juegos inocentes, estamos instalando la idea de que el éxito depende de superar a quien tenemos al lado. Según Montessori, este es el germen de cualquier guerra, porque divide el mundo en ganadores y perdedores, en "unas personas" contra "otras".
   De la competencia a la cooperación Ubuntu
   Educar para la paz significa cambiar el enfoque. No se trata de que nuestros hijos e hijas no tengan ambiciones, sino de que su ambición sea contribuir, no destacar. Cuando un niño ayuda a su hermano menor a vestirse, o cuando en familia resolvemos un problema escuchando todas las voces, estamos practicando la paz real.
   Y de igual manera en la escuela, no siempre quien  obtiene los mejores resultados es quien más se ha esforzado. Observa como maestra los procesos, los avances, las actitudes amables, la colaboración.
¿Cómo podemos empezar hoy mismo?
  1.   Sustituir la rivalidad por la solidaridad: En lugar de premiar al "mejor", celebremos los momentos en los que se han ayudado mutuamente. La frase clave es: "¿Cómo podemos hacer esto en colaboración?".
  2.   Validar el sentir de otras personas: La paz comienza por la empatía. Si un miembro de la familia del grupo del aula está triste o preocupado, compartir ese sentimiento, eso hace que desde la infancia se entienda que nadie es una isla.
  3.   Modelar el diálogo: Los niños y niñas no hacen lo que decimos, imitan lo que hacemos. Si resolvemos nuestras diferencias con respeto y sin violencia verbal, les estamos dando las herramientas para que  hagan lo mismo cuando se enfrenten a situaciones parecidas
La verdadera educación para la paz
    Como decía Montessori, el día que eduquemos para cooperar, ese día estaremos educando para la paz. La familia es el laboratorio más importante de la humanidad. Si dentro de nuestras paredes sustituimos el "yo primero" por el "yo soy porque  somos", estaremos enviando al mundo ciudadanos capaces de construir puentes donde otros solo ven muros.
   La paz no es la ausencia de conflicto, sino la capacidad de resolverlo mediante el diálogo y el respeto. Empecemos hoy, en la mesa, en el juego y en el abrazo.
 El error como oportunidad.
   En una cultura de competencia, el error se castiga y se oculta, lo que genera ansiedad y frustración (el caldo de cultivo de la violencia). Educar para la paz implica enseñar que equivocarse es parte del aprendizaje. Cuando no se tiene miedo a fallar, no se necesita atacar a otros para sentirse superior.
  •     Cambiemos el "¿Qué has hecho mal?" por el "¿Cómo podemos arreglarlo juntos?". Esto fomenta la responsabilidad reparadora en lugar de la culpa destructiva.
 La paz interior: El silencio y la calma
   Montessori introdujo el famoso "Juego del Silencio" no como un castigo, sino como una forma de encontrar el propio centro, de encuentro con si mismo Un niño o una niña que sabe estar en calma en si misma no necesita buscar ruido o conflicto para reafirmarse.
  •     Cread "momentos de pausa". No se trata de estar callados por obligación, sino de disfrutar juntos de un minuto de respiración, de observar una vela o de escuchar los sonidos del entorno. La paz externa nace de una mente que sabe habitar el silencio.
 El Concepto de "Servicio"
   La solidaridad no es solo un concepto abstracto; es una acción. Si observamos a la infancia veremos como sienten una profunda alegría cuando son útiles a los demás.
  •     Involucrad a la infancia en tareas que beneficien a toda la familia o a la comunidad (preparar algo para un vecino, cuidar una planta común, donar juguetes). Sentirse necesario para el bienestar del grupo es el antídoto más poderoso contra el egoísmo competitivo
"Si la educación se viera como algo que ayuda a la vida, notaríamos que el fin último no es el éxito individual, sino la armonía colectiva".
   Al aplicar estos principios, no solo estamos evitando "guerras" futuras, sino que estamos regalando a nuestros hijos e hijas una brújula ética. Una brújula que les dirá que su valor no reside en cuántas personas dejan atrás, sino en cuántas manos son capaces de sostener durante el camino.
   Y esto es en lo que a mi juicio debería consistir EL DÍA DE LA PAZ Y LA NO VIOLENCIA EN LOS COLEGIOS, en hablar de esto en las aulas, en transmitir PAZ verdadera.
    En muchas ocasiones lo convertimos en días con actividades bulliciosas que terminan excitando tanto a menores como a docentes y que, en absoluto consiguen el objetivo deseado. Únicamente se busca la vistosidad, la apariencia, que "luzca bonito" con música, bailes y palomas de todas las maneras confeccionadas...
   Parece que al terminar el día 30 de enero en los coles el grito silencioso fuera:
- "Ale, PAZ trabajada, lo ponemos en las redes y pasamos a otra cosa..."
    ¿Y el resto de curso qué?
¿Qué aportamos, qué hacemos para que la PAZ se instale en las aulas, en los patios, en las familias, en toda la Comunidad educativa?
   ¡Qué triste si ese día nos vamos a casa con menos PAZ que nunca, con todo lo que la necesitamos!

“Todo el mundo habla de paz, pero nadie educa para la paz,

la gente educa para la competencia y este es el principio de cualquier guerra.”

Es la ley de la semilla, lo que siembras, verás crecer,

siembra rivalidad, la guerra vas a tener.


“Todo el mundo habla de paz, pero nadie educa para la paz,

la gente educa para la competencia y este es el principio de cualquier guerra.”

Es la ley de la semilla, lo que siembras, verás crecer,

siembra la unión, la paz vas a tener.


💕CANCIÓN💕

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domingo, 4 de enero de 2026

NOCHE DE REYES 2026

 


  La noche de Reyes es muy especial y se percibe una expectación que se cuela por las rendijas de las persianas y se enreda en los pijamas.   

 Los niños y niñas van a recibir a Sus Majestades en la Cabalgata y al llegar al hogar se limpian los zapatos que se colocan bajo el árbol o cerca del balcón. Fuera, el silencio esconde el trote de camellos invisibles y el tintineo suave de cascabeles lejanos, mientras dentro, la magia se respira en cada rincón.

   Ahí están en el salón, los zapatos, pulcros, esperando. Junto a ellos, para los Reyes, quizás algún dulce o algún licor... y para sus camellos, agua. Un gesto de hospitalidad que trasciende el tiempo, un ritual aprendido en familia de generación en generación. 

   Se susurran deseos, se repasan mentalmente las cartas, y el corazón se hincha de emoción, esa que sólo entiende la infancia (y las personas adultas que aún guardan un pedacito de ella, que aún conservan esa la oreja verde de la que hablaba Rodari).

   Melchor, Gaspar y Baltasar, ya en camino, son la personificación de la generosidad.. No solo traen juguetes; traen la confirmación de que la bondad existe, Es la noche en que la estrella de Belén no solo guía a tres magos, sino que ilumina cada hogar, cada ilusión, cada sueño que se anida bajo las mantas.

   Y al amanecer, cuando los primeros rayos del sol despiertan a la casa, no solo llegan los regalos. Llega la risa, la sorpresa, el abrazo agradecido. Llega la certeza de que, una vez más, esa  alegría compartida  se convertirá en  recuerdos imborrables de momentos que sabe a hogar.

¡Feliz Noche de Reyes! 

Que la alegría y la ilusión que traen los Reyes Magos perduren todo el año.