Coeducar consiste en intervenir de manera planificada y coordinada para que todas las alumnas y alumnos, independientemente de su sexo, puedan desarrollarse de manera integral en todas sus capacidades y habilidades.
Coeducar es apostar por una convivencia en igualdad de todas las personas. Para ello, es necesario eliminar estereotipos y cualquier mecanismo discriminatorio, no sólo en la estructura formal de la escuela, sino también en los principios y en la práctica educativa.
Coeducar requiere incorporar o sustituir los conocimientos que sean necesarios para llevar a cabo un cambio cultural que garantice escuelas libres de violencia y de sexismo.
Coeducar es transformar, transformar los centros educativos, porque que niños y niñas sean educados en el mismo espacio no garantiza en absoluto que se les esté tratando por igual.
La coeducación no es educación mixta (que simplemente reúne a niños y niñas en el mismo espacio), sino un modelo activo que cuestiona y transforma las relaciones dentro del sistema educativo. Esa diferencia es clave para entender por qué la LOMLOE la exige como principio y no como opción.
La diferencia entre la coeducación y la educación mixta no es de forma sino de intención: la educación mixta garantiza el acceso compartido al aula; la coeducación garantiza la igualdad real en las oportunidades, expectativas y resultados dentro de ese aula.
Un currículo equitativo comienza con la selección de contenidos educativos que reflejan una variedad de voces y experiencias de género. Los materiales de estudio, los libros de texto y las actividades se eligen cuidadosamente para incluir ejemplos de mujeres y hombres que han tenido un impacto significativo en diversos campos, desde la ciencia y la literatura hasta la historia y la política.
Esta inclusión activa ayuda al alumnado a comprender que las contribuciones y los logros no están limitados por el sexo.
Es importante fomentar en los centros:
- Deporte sin barreras.
- La ciencia y tecnología por igual.
- Expresión cultural y artística diversificada.
- Igualdad en liderazgo y participación escolar.
En Educación Infantil, la coeducación se trabaja a través de todas las actividades del aula y todas y cada una de las rutinas. Los estereotipos de género se interiorizan antes de los 5 años, por lo que la intervención temprana es especialmente efectiva.
El 8M es una conmemoración muy importante que el alumnado tiene que comprender como una jornada en la que se recuerdan y valoran los avances conseguidos por el feminismo en materia de igualdad, pero se denuncia todo lo que queda por lograr. Cualquier acto de este día que no se lleve a cabo en un contexto educativo de igualdad y respeto, en el que cada día se lucha por coeducar con responsabilidad en las aulas, carece de sentido y se convertirá en un día más de fiesta, canciones y "postureo".
Es muy importante que nuestros niños entiendan igual que las niñas que el FEMINISMO no es "cosa de mujeres" que les afecta por igual porque la igualdad debe ser perseguida por ambos sexos.
Las personas adultas hemos escuchado durante mucho tiempo esta frase: “Detrás de todo gran hombre hay una gran mujer”.
Se decía como si esa mujer tuviera que quedarse atrás, en silencio, cuidando, apoyando, sosteniendo… sin reconocimiento.
El feminismo cambia esa mirada. Nos recuerda algo muy sencillo: los hombres que respetan a las mujeres se educan así.
Un hombre que: no se burla de las mujeres, no cree que mandar es cosa de hombres, comparte los cuidados, escucha, respeta y aprende… segur que creció con una educación que le enseñó igualdad y esa educación se llama COEDUCACIÓN.
𝐄𝐥 𝐟𝐞𝐦𝐢𝐧𝐢𝐬𝐦𝐨 𝐧𝐨 𝐝𝐞𝐛𝐢𝐥𝐢𝐭𝐚 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐡𝐨𝐦𝐛𝐫𝐞𝐬.
𝐋𝐨𝐬 𝐡𝐚𝐜𝐞 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐬.
Y cuando eso pasa,
no hay mujeres detrás.
Caminamos al lado.
Algunos cuentos
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