domingo, 24 de septiembre de 2017

¿PUEDE UN GLOBO LLEGAR HASTA EL CIELO?


CAPÍTULO VII

   La última semana había sido bastante especial y diferente para Carely. La vida de la familia se había alterado, el abuelo estaba bastante enfermo ingresado en un hospital. Carely y su hermana habían pedido ir a verle pero sus padres les habían dicho que eso no era posible porque el abuelo estaba en una habitación que sólo podían pasar personas mayores. Ellas se sentían nerviosas, su madre venía a casa poco, cansada y triste y a menudo escuchaban conversaciones telefónicas que hacían pensar que las cosas no iban bien para el abuelo.

   -“¿Puedes darle este dibujo al abuelo cuando vayas? Lo he hecho para que se ponga bueno, mamá” – Le dijo Carely mientras la miraba vestirse para marcharse de nuevo al hospital.

   Su madre se sentó un momento en la cama y cogió suavemente a Carely por los hombros – “Seguro que le va a encantar… ¿Sabes, Carely? el abuelo está muy malito”-

   -“¿Y es por eso que estás triste, mamá? Juan dice que cuando eres viejo te tienes que morir ¿Se va a morir el abuelo? Cuando se muere alguien se duerme y ya no se despierta pero Enma dice que después sube hasta el cielo…”- Carely hablaba bajito, mirando los ojos de su mamá de los cuales no podía impedir que se escaparan las lágrimas – “No llores, mamá, morirse es guay porque desde el cielo puede verse todo”-

   - “Seguro que sí “- intervino su madre –“El que se muere seguramente nos puede seguir viendo pero nosotros ya no le podremos ver más, ni acariciar, ni escuchar.. y nos tendremos que acostumbrar a sentirlo de una manera diferente, dentro de nuestro corazón y como es un poquito difícil nos ponemos tristes”-

   Su mamá se abrazó por unos instantes a Carely y volvió a decir –“Le va a gustar mucho tu dibujo, se lo pondré en su habitación, al lado de su cama.”-

   Cuando su mamá salió de casa Carely empezó a pensar en lo que le había dicho su madre. A ella le gustaba mucho coger la mano del abuelo, que le contara esos chistes que solo él sabía y que siempre le hacían reír aunque se los repitiese día tras día. Le encantaba ir por detrás de él y agarrarse de repente de su cuello y que él hiciera como si se había asustado muchísimo… y le daba mucha risa cuando protestaba y decía que la abuela era una mandona y que no le dejaba hacer nada.

   Carely se sintió triste y se dio cuenta de por qué su mamá lo estaba.

   Al día siguiente la mamá de Carely no vino ni un ratito del hospital y su papá les dijo que la tía Yolanda se quedaría con ellos esa noche.

   Por la mañana su papá y su mamá vinieron juntos, sus caras se veían cansadas y muy tristes y mamá se sentó en el salón. Enma y Carely se acercaron, intuían que algo no iba bien.

   -“El abuelo sabéis que estaba muy malito, ahora ya ha descansado, ya ha dejado de sufrir y a partir de ahora cuando miremos al cielo pensando en él, él se acercará hasta nuestro corazón.”

   Carely no dijo nada, salió corriendo a su cuarto ante la mirada extrañada de sus padres y su hermana y regreso con ese globo que le habían comprado hacia unos días en la feria de aquel pueblito que visitaron, ese que tenía forma de corazón y que tanto le había gustado.

   Salió a la terraza y soltándolo grito – “¡Abuelo, cógelo! ¡Para que te acuerdes de nosotros y de que te queremos!”


   Todos salieron a la terraza y allí, abrazados se quedaron observando como el globo subía y subía hasta perderse entre las nubes.

Es importante AYUDAR a los niños 
a entender la pérdida y el dolor, 
y  COMPARTIR el sentimiento con ellos.

    Hay que escuchar, comprender y respetar los sentimientos de los niños. Dar explicaciones sinceras, breves y fáciles de entender  y dar respuestas en un lenguaje sencillo y adecuado para la edad del niño.

   Los niños y niñas pequeños no saben distinguir entre una enfermedad grave o un simple constipado. Cuando se muere alguien cercano a la familia, todos necesitan tiempo para asimilar la pérdida, incluso los más pequeños de la familia. 

   Aunque no entiendan el sentido pleno de la muerte, se dan cuenta de que algo serio está ocurriendo. Si mostramos abiertamente nuestro dolor y tristeza a los niños, sin expresar debilidad, ellos entenderán que la muerte es una pérdida que se siente profundamente y que es un proceso por el que todos tenemos que pasar.

    Nuestros propios sentimientos y actitudes sobre la muerte y la pérdida de seres queridos se transmiten al niño, intentemos o no camuflar nuestros verdaderos sentimientos. La forma en que hablamos y compartimos nuestras experiencias con el niño puede ser lo que más recuerde.
 

miércoles, 20 de septiembre de 2017

EL PEZ ARCOIRIS Aprendiendo a compartir

    la Bruja Tapita nos ha traído un cuento muy especial EL PEZ ARCOIRIS.

    En lo profundo del océano, en un lugar muy lejano, había una vez un pez muy hermoso al que todos los peces llamaban Arcoiris. Poseía un traje de escamas brillante que tenía todos los colores del arcoiris. Era el pez más hermoso de todo el océano.

   Los demás peces le admiraban y le llamaban para que fuera a jugar con ellos pero el Pez Arcoiris nunca quería jugar con los demás. Un día un pequeño pececito azul se acercó y le pidió una de sus brillantes escamas. Ya que el tenía tantas no iba a notar si le faltaba una. El pez arcoiris era muy orgulloso y le dijo muy serío y antipático que de ninguna manera le daría una de sus preciosas escamas.
   El pececito azul se fue triste y asustado y les contó a los demás lo que había sucedido. Desde ese día los demás peces no quisieron jugar  con el Pez Arcoiris y le dieron de lado.
   El Pez Arcoiris no entendía como siendo tan guapo nadie quería hablarle ni estar con el. Entonces pidió ayuda a la estrella de mar. Pero ella no le supo contestar. La estrella le dijo que preguntara al pulpo Octopus, que era muy sabio y le daría la solución.
   Octopus le dijo que lo mejor que podía hacer era dar una de sus escamas a cada pez. ¿Cómo? ¿Regalar mis preciosas escamas?. Una difícil decisión para un pez tan presumido. ¿Será capaz de desprenderse de su hermoso traje para volver a tener amigos?

   Esta historia va de compartir, y de lo bien que te sientes cuando compartes algo, lo que sea. Y si encima es algo tan importante para ti como lo que te hace único, la sensación es aún más especial.

   Tendremos muy presente esta historia durante todo el curso y recordaremos sus enseñanzas.


martes, 12 de septiembre de 2017

UNIMOS "NUESTRAS LLAMAS" PARA TENER UN FELIZ CURSO 2017-2018

   El curso pasado celebramos por primera vez  LA FIESTA DE CURSO NUEVO en nuestro centro inspirándonos en un  magnífico articulo lleno de optimismo y entusiasmo animando a como habría que vivir el comienzo del curso que Miguel Ángel Santos Guerra escribió en EL ADARVE.

   "Deberíamos celebrar la llegada del Curso Nuevo como lo hacemos con el Año Nuevo. Con ese estallido de gozo  y de entusiasmo (...) La Fiesta de Curso Nuevo  estaría cargada de la ilusión del comienzo para los nuevos y del reencuentro para quienes vuelven a verse. Tendría el sentido de la celebración de  un proyecto que se construye en el marco de la comunidad educativa y estaría cargado de la ilusión y la esperanza de hacer un largo recorrido por las tierras  (o los mares o los cielos) del aprendizaje." 
Miguel Ángel Santos Guerra

 
  Nos gustó tanto que decidimos celebrarla todos los años y este año nos hemos inspirado en fueguitos... ¡sí, en fueguitos!


   El microrrelato que el escritor uruguayo Eduardo Galeano escribió en su "Libro de los abrazos" titulado: 


nos ha servido como base para la celebración de este día.

   En nuestra clase la historia nos la ha contado la Bruja Tapita que con su escoba ha subido hasta el espacio y nos ha contado que desde allí la tierra parecía un montón de fueguitos, que todos eran muy diferentes... Nos ha ido diciendo como era cada uno de nuestros fueguitos: Unos chispeantes, otros tranquilos y siempre con llamitas sueltas para ayudar a las que se apagaban, otros fueguitos parecían que se apagaban y encendían sin cesar, otros que el viento los movía sin parar de un sitio a otro, otros que buscaban rinconcitos tranquilos para poder arder sin ser molestados... ¡Montones de fueguitos diferentes!

   Así es como somos nosotros y nosotras todos diferentes y todos y todas importantes.



    Hemos hecho más tarde un corro en nuestro patio de Educación Infantil y con los amiguetes de las otras clases hemos realizado nuestra antorcha metiendo de manera simbólica el fueguito que somos cada uno.




















   Cuando nuestra antorcha estaba completa con los fuegos de los niños y de las profes nos hemos ido al patio de los mayores para realizar la antorcha de ¡TODO EL COLE! 



   Marcos ha sido el encargado de poner nuestro fuego en la Gran antorcha y luego por turno un representante de cada clase han ido poniendo los suyos.


   Por último han puesto sus fueguitos el equipo de orientación, el equipo directivo, Socorro, nuestra conserje y Mercedes, nuestra cocinera como representante de todas las que trabajan en el comedor.

   Finalmente han añadido su fueguito Los representantes del AMPA como imagen de todas las familias.



     



   Ha sido un acto sencillo y bonito en el que hemos comprendido que la llama es mucho más grande y auténticamente efectiva cuando se tiene en cuenta a cada llamita que la forma, cuando se respeta que no todos los fueguitos son iguales pero que todos somo necesarios e importantes y que la suma de todos es la que a todos y todas nos hacer crecer como creadores de un mundo mejor.

   De regreso a nuestro patio hemos realizado un mural para tener también presente la ANTORCHA QUE NOS UNE  y hemos realizado en clase nuestra pequeña antorcha para nuestro fueguito, ese que nos llevamos a casa para recordar este día.











   Ojalá las palabras de Howard G. Hendricks que han quedado marcadas en nuestras antorchas se hagan realidad este curso y que en cada una de nuestras aulas, por los pasillos, por los patios, por el comedor, por los despachos... se note esa enseñanza que se hace de corazón a corazón y deje una huella imborrable.



   ¡FELIZ Y LLAMEANTE CURSO 2017-2018!


domingo, 3 de septiembre de 2017

ERASE UNA VEZ UN NUEVO COMIENZO...



   
   Y llegó ese momento de volver, de ir guardando en el cajón de los recuerdos todos los momentos de relax, de juego, de visitar lugares maravillosos, de reencuentro con los que queremos y comenzar a ilusionarnos con los que llegarán de nuevo...

   Pero eso no implica no vivir con ilusión el momento de comenzar el curso. Es fácil si nos proponemos proyectos ilusionantes y el mero hecho de volver a encontrarnos para compartir tiempos de juego, emociones y aprendizajes lo es.

   El inicio de un nuevo periodo escolar siempre lleva una chispa de entusiasmo que se percibe al llegar al aula, la alegre incertidumbre del ¿Qué pasará? Porque todo lo bueno comienza con un poco de miedo y nerviosismo.

   Es importante como docentes preguntarnos y recordarnos por qué estamos aquí y qué es lo que queremos. Me gusta repasar las palabras de Gaston Cortouis: "La tarea de la educación es delicada porque supone a la vez amor y desprendimiento, dulzura y firmeza, paciencia y decisión." Reflexionar sobre ellas me inspira en este nuevo inicio.

   No será fácil en muchas ocasiones pero de lo que debemos estar seguros es de valdrá la pena.

"Si me caí,
 es porque estaba caminando, 
y caminar vale la pena, 
aunque te caigas."
Eduardo Galeano

    Trabajar con niños es una invitación al optimismo, no puede ser de otra manera, Lo explica Savater con su habitual claridad: “En cuanto educadores no nos queda más remedio que ser optimistas. Y es que la enseñanza presupone el optimismo tal como la natación exige un medio líquido para ejercitarse. Quien no quiera mojarse, debe abandonar la natación; quien sienta repugnancia ante el optimismo, que deje la enseñanza y que no pretenda pensar en qué consiste la educación. Porque educar es creer en la perfectibilidad humana, en la capacidad innata de aprender y en el deseo de saber que la anima… Los pesimistas pueden ser buenos domadores pero no buenos maestros”.

 Este curso en nuestro pequeño mundo Ubuntu ya nos conocemos, somos buenos amigos y amigas, hemos dejado atrás nuestro primer año de pollitos y nos toca zambullirnos como peces de colores en mares y océanos de aventuras de aprendizaje y diversión. Deseo y casi estoy segura de que todas y todos regresamos con ganas, con un "poquillo" de pereza pero con alegría y con entusiasmo ¿No?

   En pocos días nuestro aula estará lleno de VIDA, porque cada mañana no nos proponemos prepararnos para la vida, nos proponemos: VIVIR. Vivir y disfrutar de cada momento. Nos proponemos enfocar cada jornada no con el propósito de estar allí si no de sentir, de observar, de inspirar, de escuchar, de amar, de dejarnos empapar y de irnos siempre con ganas de regresar. 

   Esta ilustración del blog Mi cole al día, me parece muy ilustrativa para comenzar este primer mes del curso.



 “Educar no es sólo una forma de ganarse la vida;
 es, sobre todo,
una forma de ganar la vida de los otros” 
Emilio Lledó.

¡FELIZ COMIENZO!

¡FELIZ CURSO 2017 - 2018!

¡FELIZ ZAMBULLIDA PECECITOS!